San Frutos, La Fiesta Más Segoviana Del Otoño del Hotel Cándido en Segovia. Web Oficial.
San Frutos, la fiesta más segoviana del otoño
Octubre en Segovia tiene un sabor especial cuando se acerca el día 25. La ciudad se prepara para rendir homenaje a su patrón, San Frutos, en una celebración que mezcla fé, tradición y cultura popular. Vecinos y visitantes se reúnen para vivir de cerca uno de los momentos más esperados del calendario segoviano, una fiesta que conserva intacto su carácter único desde hace siglos.
La noche del 24 de octubre, frente a la Catedral, se representa el conocido milagro del paso de la hoja. Cientos de personas se congregan ante la imagen del santo para observar cómo cambia la página del libro de la vida, un gesto simbólico que renueva cada año la esperanza y la memoria colectiva. La solemnidad del acto se combina con la emoción de quienes mantienen viva esta costumbre generación tras generación.
El día grande comienza con música. El villancico a San Frutos, compuesto en el siglo XIX, resuena en la Plaza Mayor con coros y orquesta, llenando el ambiente de un aire festivo que se mezcla con la devoción. Tras ello, se leen los romances en honor al santo y se nombra al nuevo “Amigo de San Frutos”, un reconocimiento que pone de relieve el vínculo entre la ciudad y su patrón.
La jornada también ofrece espacios de encuentro cultural. Exposiciones de setas y hongos, junto a muestras de pájaros cantores, acercan la riqueza natural de la provincia a los curiosos. Es una forma de recordar que esta fiesta no solo mira al cielo, sino también a la tierra y a las raíces que la sostienen.
Lo entrañable de San Frutos es que logra unir a toda la comunidad. Familias enteras acuden a la Plaza Mayor, grupos de amigos se reencuentran para seguir la tradición y los visitantes se suman con entusiasmo a esta experiencia tan segoviana. No es solo una festividad religiosa, sino también un punto de unión que refuerza la identidad de la ciudad.
Vivir San Frutos es sentir Segovia en su esencia. Y tras la intensidad de la fiesta, nada mejor que prolongar la experiencia en un entorno donde la comodidad y la hospitalidad forman parte de la celebración. El Hotel Cándido ofrece ese remanso de paz donde terminar el día con calma, como un homenaje personal al patrón y a la ciudad que lo recuerda cada año.